Tu ausencia perenne se ha incrustado en mi malestar general diurno, ni el café cargado de maquina metálica me apoya en esta aventura sin final.
Son muchos meses de largas noches, de ventanas fijas y de centenarias gotas de mar perdidas durante la marejada nocturna. Son destellos de luz que se abren paso entre mis legañas con el ánimo de espabilarme para este día sin sol que amanece en el Adriático.
Venecia, perla del Adriático y de la Europa exultante, en la que DIOS NUESTRO GRAN EGOISTA se cuela en cada muelle, ya sea mediante roídas estampitas de santos súbitos como en dulces estatuas cinceladas sin prisa.
Venecia, mi gran amiga, es una urbe para caminarla sin pausa, a contracorriente del turismo barrigón y de paquete turístico. Es un claroscuro sin sentido que me obliga a colgarme de TI para continuar redescubriéndola.
La señora de las aguas solo admite dos maneras de descubrirla: La primera con inocencia perdida años atrás y la segunda, la mía, con la mirada airada del vagabundo voluntario que deja casa y desayuno por respirar sin intermediario alguno la tan ansiada LIBERTAD.![[VENECIA-BLOG.jpg]](http://2.bp.blogspot.com/_GA58n-Pzi8M/SicVG5-hfLI/AAAAAAAAASE/B9v51aU4V3s/s1600/VENECIA-BLOG.jpg)
Estoy colgado, colgado de ti, de tu silueta, de tu olor salino y de tu viejo ajuar conservado en formol y añoranza.
Paseo y recorro con frenesí tus callejones repletos de gatos nocturnos, se acercan a mis piernas en busca de las caricias que me robaste y que me han convertido en este ser pequeño y con miedo a la oscuridad.
Hay secretos en todas las ciudades, en tu caso, varios...Parques escondidos con cruces de la Orden de Malta, tabernas donde Hugo Pratt pintaba gitanas copulando con viejos lobos de mar, cafés decimonónicos que aguantan con hastío aprendido el pisar de miles de sucias y feas deportivas norteamericanas. ¿Donde se quedaron los zapatos de suela?
Con este papel que arrugado extiendo en la mesa que preside esta Piazza de San Marcos , dibujo la curva de tu espalda con la sombría del paraíso oscuro. Lo dibujo con retazos gruesos, como eran nuestras caricias, hasta que decidiste sin consultar a nadie que lo nuestro simplemente servía como decoración posmoderna en tu Loft barcelonés del Tibidabo.
Café, Campari, Orangina, Ginebra Bols, Champagne, alguna que otra aceituna...el manjar del solitario y bienhechor burgués que tras tantas generaciones estériles y corruptas ha dado lugar.
De nuevo reflexiono con nuestra novela en el brazo, la TEMPESTAD del siglo XXI ha podido con mi ilusión por tener una vida "normal" a tu lado.
No tengo agallas para ello...
Pasan los minutos y las palomas revolotean alrededor de mi mesa. Empieza a lloviznar con fuerza amenazante, se está haciendo de día. Es la hora del regreso a esa habitación con vistas al canal sin nombre donde te besé por primera vez.
Regreso caminando sin prisa y maldiciendo tu nombre...TÚ VÍCTORIA ES MI SOLEDAD.
Madrid, marzo de 2010